sábado, 12 de octubre de 2013

Clasificación de los Biomateriales

Biomateriales de Primera Generación El primer simposio de biomateriales celebrado en la Universidad de Clemson (Carolina del Sur - EEUU) en 1969, marca el punto de partida de la integración entre la ingeniería y la medicina en el desarrollo de materiales biomédicos. El 6to Simposio Internacional de Biomateriales, efectuado en la Universidad de Clemson en el año 1974, definió que “biomaterial es una sustancia sistemática y farmacológicamente inerte, diseñada para la implantación dentro de un sistema viviente o para incorporarse a él”. Basados en el paradigma de la inercia biológica, se buscaron materiales con propiedades físicas similares al lugar de implantación, con toxicidad y respuesta inflamatoria-inmune a cuerpo extraño, reducidos a su mínima expresión8. En esta definición de Biomateriales de Primera Generación, podemos incluir a los implantes dentales de titanio, a los conos de gutapercha y a la mayoría de los selladores utilizados en la obturación de conductos. La imperfección de los biomateriales de primera generación utilizados en el reemplazo del tejido pulpar dental, reside en el uso del concepto inerte, en razón que cuando son sobreobturados voluntaria o involuntariamente por el clínico, el organismo trata de expulsarlo, reabsorberlo, integrarse con él o aislarlo con tejido fibroso cicatrizal. Biomateriales de Segunda Generación En la 3ra Conferencia Internacional de Endodoncia celebrada en Filadelfia en 1963, Grossman al examinar el estado de los materiales plásticos de obturación, expresó que el desarrollo de materiales de obturación del conducto radicular más simples, más exactos y más seguros, sería el próximo adelanto significativo en la endodoncia4. En el mismo simposio, Buonocore expresó su parecer que los centros y cementos constituían una pobre solución al problema de la obturación del conducto radicular, ya que la polimerización de la obturación in situ sería mejor, si fuera posible. También opinó que las obturaciones inyectables del conducto radicular constituirían el camino del futuro1. Comenzó a surgir un nuevo concepto en la endodoncia y se planteó la necesidad de cambiar las bases del razonamiento sobre un nuevo paradigma o modelo teórico. Cuanto más biodegradable es un material, más alta es su biocompatibilidad. Los materiales que pudieran sellar eficazmente el sistema de conductos radiculares y ser al mismo tiempo reabsorbidos y reemplazados por el tejido que lo rodea para crear un material viable, que produzca un sellado eficaz en el foramen apical, tienen un lugar importante en el futuro de la endodoncia, validando la profecía optimista que Grossman realizó en el siglo pasado. Debido al desarrollo de nuevos materiales y al avance de la farmacotecnia, la Sociedad Europea para los Biomateriales, realizó en el año 1986 la Conferencia de Consenso sobre Definiciones en Biomateriales. Allí se definió como biomaterial a todo “material no viviente, utilizado en un dispositivo médico destinado a interactuar con los sistemas biológicos”, basados en el paradigma de la interacción controlada y diferenciación de la materia viva El objetivo de esta definición era crear nuevos biomateriales bioactivos y bioabsorbibles, pero no explicita adecuadamente las funciones a que debe destinarse un biomaterial y el uso del término no vivo excluye híbridos de células/biomateriales. Como ejemplo de estos biomateriales de segunda generación podemos citar las suturas reabsorbibles y la pasta lentamente reabsorbible de Maisto para obturar conductos radiculares. Biomateriales de Tercera Generación Para la endodoncia regenerativa los principales problemas a neutralizar son, la compleja y variable anatomía radicular, la infección dentro del conducto y su área de influencia, la biocompatibilidad de los materiales empleados y la modulación del proceso reparativo periapical. Una de las principales herramientas provista por la biotecnología y la ciencia de los biomateriales, para la solución de los problemas que nos plantea la medicina regenerativa, son los biomateriales de tercera generación que promueven la integración tisular, por medio del direccionamiento controlado de los procesos inflamatorios y de reparación tisular5. En el año 1992 la Segunda Conferencia de Consenso sobre Definiciones en Biomateriales de la Sociedad Europea de Biomateriales, define a los mismos como “un material destinado a formar una interfase con los sistemas biológicos para evaluar, medicar, aumentar o reemplazar cualquier tejido, órgano o función del organismo”. El objetivo del Simposio, basado en la integración con la materia viva y la función, fue estimular a nivel molecular la proliferación y diferenciación celular, y dirigir la producción y organización de la matriz extracelular, para el desarrollo de la ingeniería de tejidos (crecimiento in vitro) y la regeneración (crecimiento in vivo). Como ejemplo de biomateriales de tercera generación, podemos citar a los vidrios bioactivos de tercera generación, a los biomateriales de soporte para ingeniería de tejidos y al material para obturación de conductos Licon-D, que influye en el proceso inflamatorio y modula la regeneración tisular del sistema de inserción dental (cemento, periodonto y cortical ósea). Las propiedades de los biomateriales y la respuesta en las células, son importantes factores en la selección de los mismos, cuando buscamos la regeneración tisular guiada en el sistema de inserción dental.

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